Que es el Reiki

El Reiki es una práctica budista que existe desde hace 2,500 años. El nombre “Reiki” se deriva de dos palabras japonesas: rei que significa espíritu universal y ki que significa energía de la vida. El Reiki se menciona en los sutras tibetanos y en los documentos antiguos de cosmología y filosofía.

Hichau Mikao Usui fue un médico japonés y monje budista, quien revitalizó la práctica del Reiki en el siglo XIX. Se dice que después de 21 días de ayuno, el Reiki se presentó ante Usui durante una experiencia espiritual, en la cima del monte japonés Kurama, cerca de Kyoto. La versión dice que una luz lo golpeó en la frente y le abrió un “tercer ojo” y así llegó a poseer la fuerza de poder más alta en el cuerpo humano. Usui pasó sus enseñazas y en 1930, Hawayo Tocata un hawaiano japonés introdujo el Usui Reiki a occidente.

En los tiempos modernos se enseñan y practican diferentes estilos y versiones históricas del Reiki. En general, existen tres niveles de certificación/adaptaciones asociadas con la práctica del Reiki. El nivel I a menudo implica un curso durante el fin de semana el cual enseña al practicante prospecto a transferir “la energía de vida universal” hacia él/ella y hacia otros. Los estudiantes reciben adiestramiento acerca de los conceptos y la imposición de las manos del Reiki. Se realizan cuatro ceremonias (adaptaciones) con la meta de abrir los canales interiores de sanación de los estudiantes para involucrarlos en el flujo de energía. El nivel II incluye una ceremonia de iniciación que busca mejorar la habilidad del practicante de interactuar con el flujo de energía. Otro entrenamiento puede incluir, sanación a distancia, enseñanza de símbolos y mejoramiento de la sanación mental/emocional/espiritual. En algunos casos, los practicantes reciben un título de nivel II después de recibir intuitivamente los símbolos en sánscrito de los guías espirituales, los cuales se cree que mejoran los poderes de sanación que poseen. El grado de maestría en Reiki (nivel III), toma años de entrenamiento al lado de un maestro Reiki, y permite al practicante enseñar Reiki a otros.

Los practicantes de Reiki realizan sesiones con la intención de curar males específicos o mejorar el bienestar en general. Los tratamientos constan de la imposición sistemática de las manos en 12 a 15 posiciones diferentes. Cada una de las posiciones de las manos se mantiene durante dos a cincos minutos aproximadamente. Las manos se pueden colocar directamente sobre el paciente vestido o sostenerlas sobre la piel a una distancia de una a dos pulgadas. Las manos del practicante se colocan con la palma hacia abajo y con los dedos extendidos. Las posiciones se pueden modificar si el practicante lo considera necesario. El tiempo de imposición de las manos se puede acortar si el practicante cree que percibe el fluido de energía. Todos los sistemas del cuerpo se pueden cubrir con las manos en un periodo de 30 a 90 minutos. El número de sesiones según el paciente y el criterio del practicante. Los problemas agudos se pueden tratar más rápido que las afecciones crónicas.

Los pacientes han reportado diferentes sensaciones durante las sesiones de Reiki, tales como calor, cosquilleo, somnolencia, relajación o vigorización. Los practicantes han sentido cosquilleo en los dedos, calor, frío o pulsaciones mientras administraban Reiki.

La técnica llamada “barrido” se usa algunas veces antes de la sesión formal de sanación. El barrido consiste en que el practicante intenta pasar las manos a través de los campos de energía del paciente. Se dice que esta técnica permite al practicante detectar más fácilmente las áreas de trastorno, desequilibrio o bloqueo de la energía y limpiar al paciente de las sensaciones negativas, emociones o cargas físicas.

Se incluyen entre los principios del Reiki: “Tan sólo por hoy, no se preocupe”, “tan sólo por hoy, no se enoje”, “tan sólo por hoy, agradezca tantas bendiciones”, “honre a sus padres, maestros y mayores”, “gánese la vida honestamente”, “sea amable con sus vecinos y todos los seres vivos” y “demuestre gratitud por todas las cosas”.

Entre los diferentes tipos de terapias relacionadas se incluyen la sanación a distancia, sanación en grupo, Tera Mai Reiki™, Karina Reiki™, Reiki tradicional japonés, Tara Reiki y Reiki occidental. Existen varias escuelas y organizaciones profesionales de Reiki. La Asociación Internacional de Profesionales de Reiki mantiene una lista de practicantes que se ha comprometido a observar el código de ética desarrollado por el grupo.

El Reiki se usa también en animales, como en los caballos. Los maestros del Reiki creen que todos los seres vivientes se ven afectados por el flujo de “la energía de vida universal” que está a su alrededor. Los animales se pueden tratar de la misma manera que los humanos.

Teoría:

Los practicantes de Reiki creen que los efectos terapéuticos de esta técnica se obtienen de “la energía de vida universal”, que ofrece fuerza, armonía y equilibrio al cuerpo y a la mente. Se piensa que la energía de vida se transfiere a los pacientes cuando los practicantes imponen las manos sobre las áreas a tratar o directamente encima de éstas. Se piensa que esta energía de vida revitaliza los órganos y las células y libera la energía negativa atrapada. Los practicantes no se ven a sí mismos como la fuente de energía de vida.

Los practicantes de Reiki creen que la energía humana fluye a través de los meridianos (o rutas) del cuerpo y que son percibidos por personas entrenadas. Las enfermedades físicas o las emociones negativas pueden causar una alteración en el fluido de esta energía. Los practicantes del Reiki intentan canalizar la energía de vida a las áreas problemáticas donde el fluido de energía del paciente se siente trastornado.

Los practicantes creen que el Reiki puede tratar síntomas y permitir al paciente sentirse iluminado con una mejor claridad mental, bienestar y espiritualidad. Algunas veces se administra Reiki a pacientes agonizantes para ofrecer una sensación de paz.

Se ha propuesto que el Reiki puede reducir el ritmo cardiaco y la presión arterial, reforzar los sistemas inmunológico y endocrino (hormonal), estimular las endorfinas o afectar la temperatura de la piel y los niveles de hemoglobina en la sangre. Sin embargo, estas propiedades no se han estudiado a fondo ni demostrado claramente en los estudios científicos.

El Reiki se ha utilizado o indicado para el manejo de muchas afecciones; sin embargo, no se ha estudiado científicamente con suficiente rigor. Existen varios retos para realizar investigaciones de alta calidad en técnicas como el Reiki, debido a que hay diferentes estilos de prácticas que varían de profesional a profesional. Además, es difícil diseñar estudios con un “placebo Reiki”, y tampoco existe un acuerdo general acerca de la mejor manera de medir los resultados. Se requiere investigación adicional antes de ofrecer recomendaciones a favor o en contra de la efectividad del Reiki para cualquier afección específica.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Adicción, complemento para cirugía, alcoholismo, alergias, anemia, enojo, ansiedad, artritis, asma, soporte en el transplante de médula ósea, cáncer de seno, daño cerebral, fractura de huesos, dolor por quemaduras, resucitación cardiopulmonar, enfermedad cardiovascular, disminución del riesgo cardiovascular, síndrome del túnel carpiano, celulitis, displasia cervical, quemaduras con químicos, dolor crónico, trastornos del tejido conectivo, convulsiones, demencia, procedimientos dentales, diabetes, neuropatía diabética, sanación de heridas en diabéticos, problemas emocionales, enfisema, epilepsia, fatiga, fibromialgia, fracturas (muñeca), cálculos, pena, culpa, síndrome de Guillain-Barre, dolor de cabeza, ataque cardiaco, hemofilia, hemorroides, hernia, herpes zoster, hipo, presión arterial alta, histerectomía, impotencia, parto, problemas mentales, migraña, esclerosis múltiple, espasmos musculares, trastornos neonatales, funcionamiento del sistema nervioso, neuropatía, hemorragia nasal, dolor post-operatorio, trastorno de estrés postraumático, embarazo, promotor de curación, problemas de próstata, soriasis, malestar por radiación, brote, recuperación de la anestesia, disminución de los efectos secundarios de la quimioterapia y radiación, distrofia simpática refleja, relajación, artritis reumatoide, anemia drepanocítica, congestión de los senos nasales, lesiones de la médula espinal, prevención del suicidio, lupus eritematoso sistémico, trauma, temblor, úlce